Mediante el estudio de la genética es posible
encontrar parentescos entre los seres vivos. La sorpresa es que las ballenas y
los hipopótamos resultaron ser familiares cercanos. Además, según el
investigador David hillis, de la universidad de Texas, ambas especies
sufrieron adaptaciones similares pues les falta pelo, tienen glándulas
productoras de grasa en la piel y amamantan a sus crías bajo el agua.
Una secuencia genética similar existe en las dos
especies; es decir, que tanto las ballenas como los hipopótamos provienen de un
ancestro común y no son parte de la historia de otros animales, dirigida por
científicos de la empresa okada y del instituto tecnológico de Tokio, fueron
publicadas en la entrevista de la academia de las ciencias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario